Cada vez le doy mas vueltas a esto. Es un concepto que me intriga, y sobre el cual me gustaría profundizar… Un zapato, es de verdad un simple objeto? Alguien muy sabio dijo una vez que los objetos tienen el significado que nosotros les queramos dar. Otra persona dijo que los símbolos son solo eso, objetos a los que damos algún sentido, que “significan” algo aparte del valor nominal de cualquier cosa solo en nuestras conciencias. Entonces, ¿qué sentido tiene hablar sobre el valor o el significado de un simple objeto? Eso es justamente lo que trato de explicar.
¿Qué es pues, para mi, un zapato?
Un zapato… así a simple vista és lo que utilizamos para cubrir nuestros pies. ¿Por qué querríamos cubrirlos? Son una parte débil de nosotros, una parte sensible a agresiones externas, por lo tanto, y aunque a veces llevarlos descubiertos suponga una liberación sobretodo en las fechas en las que nos encontramos, llevamos zapatos. Los llevamos para protegernos, nos aportan la seguridad que necesitamos para caminar y, gracias a ello, gracias a esa seguridad, no nos importa tanto sobre que pisamos y podemos liberar nuestra atención sobre ello para dedicarla al exterior. Nos permiten levantar la vista y alejarla del monótono firme que se encuentra bajo nosotros.
Otra lectura que podemos hacer sobre esto es la finalidad de esa protección. Caminar. Caminar. Caminar… Esa palabra resuena en mi cabeza. Pienso que es una palabra realmente potente. ¿Se puede vivir sin caminar? Biológicamente está demostrado que sí. Hay miles de personas que no dan un paso en años, o incluso en toda una vida… Se quedan anclados en lo que son, en lo que piensan que deben de ser las cosas, en cómo deben ser… En mi humilde opinión, no creo que esto sea vivir. No creo que vivir se limite a cumplir las escasas funciones vitales que nos mantienen conscientes. Vivir es algo más, vivir es… vivir es sobretodo caminar. Y caminar no es poner un pie delante del otro dejando que tu cuerpo te siga. Caminar es avanzar, crecer, descubrir, sentir, aprender, amar, odiar, reir… Caminar es el no conformarte nunca con lo que se es, el no dejar nunca que el tedio se apodere de uno mismo, el no permitirse la autocomplacencia de no poder llegar a nada más, a no ser que ese algo a lo que se ha llegado, YA sea todo lo que pueda existir. Es por esto que la importancia máxima del zapato es la ayuda que te proporciona a la hora de caminar.
Un zapato, por qué no decirlo, me parece además carente de significado, de utilidad, sin otro zapato. Con un solo zapato claro que podemos avanzar, caminar, y nos proporciona la protección que necesitamos. Pero no, no nos engañemos, no deja de ser incompleta. Siempre nos quedará un pie al descubierto, que puede estar al aire, puede estar cubierto con un calcetín, podemos mantenerlo en alto para que no entre en contacto con el frío suelo… podemos hacer mil cosas, pero jamás se asemejará a la sensación de seguridad y equilibrio que proporcionan un zapato en cada uno de nuestros pies a la hora de caminar.